domingo, 22 de abril de 2007

Hilario Camacho-No cambies por nada



Hilario ha sido uno de los más grandes cantautores de este país. Su todavía reciente fallecimiento consternó a gran parte del mundo de la música, por lo inesperado y por lo enigmático de su despedida. Quizás la gran pregunta de su adiós nunca se pueda responder; quizás es que las preguntas que de verdad importan nunca tienen respuesta. Es igual. Por fortuna, Hilario, no se fue del todo, permanecerá por siempre -además de en el corazón de todos aquellos que le amaron y apreciaron- en la memoria colectiva de este país, por haber sido el autor de temas tan perfectos y emblemáticos de la canción de autor como "tristeza de amor" o "Madrid amanece" o "negra noche" por mencionar solamente algunos.

Cuando se publicó en el 2003 "no cambies por nada" (para muchos el verdadero último disco del cantautor) Hilario Camacho llevaba cinco años sin publicar un disco de estudio, aunque, bien es cierto, que, habían salido a la venta un par de recopilatorios con lo más conocido, o clásico, de su repertorio. Este disco supone un cambio de estilo y de intenciones con respecto a su obra anterior, pero supone, además, un punto de inflexión extraño en el sentido de que Hilario -que acababa de pasar por una separación sentimental- se encontraba sereno y relajado (no fue una separación traumática como él declaró en una entevista: quedaron como amigos) y con muchas ganas de reinventar su propio personaje otra vez. Para ello, Hilario echó mano tanto del sello de nueva creación Kainós, como de un productor, Joss, vinculado a la música dance, a la electrónica (un maquinitas, decía de él Hilario). Esto representa una pequeña revolución en el sonido, digamos "clásico" de Hilario, y no pudo ser más acertado...

En la producción -que con cierta ironía según veo se titula "no cambies por nada"- aparecen por vez primera samplers (muestras) y programaciones, pero también una gran preponderancia de guitarras, españolas, acústicas y eléctricas. No en vano, en el disco toca Antonio Amores "woody", un guitarrista de campeonato, que se adaptaba como un guante a la música y al modo de trabajar de Hilario, y con quien compartió muchos y muy memorables conciertos. En cuanto a las letras, también se detecta un tono de optimismo y de alegría vital, de amor por el amor y hacia el amor, que expresan un sentir, un humor amable en claro contraste con otros trabajos mucho mas melancólicos previos del cantautor. El toque electrónico también se deja ver en las fotos -excelente trabajo de Antonio del Junco "Toi" por cierto- en las que vemos un minimalismo frío y una devoción por el negro dignas del más radical grupo de krautrock setentero alemán; Hilario parece una especie de profeta del cantautorismo del nuevo milenio, todo cuero y elegancia, piel y sobriedad, temperamento y saber estar (en el 2004, cuando conocí a Hilario, me confesaba su admiración por la estética de Gary Numan).

Cortes:

1.- Te llevo dentro
2.- No cambies por nada
3.- Eclipse lunar
4.- Donde tu amor me lleva
5.- Noches de fuego
6.- Clave secreta
7.- El lado bueno de la vida
8.- Labios que besan
9.- Di que sí
10.- Y así te ví volver
11.- Un hombre en la ciudad

El disco empieza con una versión de un tema del "punta paloma" de Kiko Veneno. Sigue el que da título al cd "no cambies por nada" en que rapea el propio Kiko con su peculiar manera de cantar. En seguida llega una canción de amor sublime que no me canso de oir; se trata de "donde tu amor me lleva". Una melodía redonda, rotunda, una delicia de voz, una letra que es una poesía como un pino de grande. El sexto tema es por derecho un clásico del cancionero hilariano a pesar de su relativa juventud: "clave secreta". Dice la letra entre otras, cosas como estas:

"La vida es el tiempo
que fluye en mis venas,
libertad y condena,
la vida es amor."

Un tema en el que se preguntaba por lo que somos cada uno de nosotros, especialmente para nosotros mismos, ahí es nada. Una canción profunda y vertiginosa como una ignota sima abisal. Una joya... Tras otras propuestas, en verdad alegres y esperanzadoras, reflejo del estado de ánimo de Hilario, cierra el album una delicada adaptación de un fado del gran fadista portugués Carlos do Carmo. La sencillez del arreglo colabora a que la canción -cantada con la impecabilidad marca de la casa- componga una despedida de una majestuosidad sin límite.

Para mi este cd es muy especial. Es un disco que me sube la adrenalina vital y renueva mis energías cotidianas. Es un cd que me sirve de referencia continua dada la maestría con que está realizado. Pero, sobre todo, es un disco al que guardo un cariño inmenso por cuanto que lo tengo dedicado por el propio Hilario. Porque, y parece que fue ayer, estuvo en sus manos durante los breves momentos en que trazaba la dedicatoria y su firma. No olvidaré nunca ese día, cuando le conocí, cuando vino a ayudarnos, a apoyarnos -a un grupo de jóvenes cantautores- de forma totalmente desinteresada y con la generosidad de que siempre hizo gala. Gracias maestro. Gracias otra vez, estés donde estés.

abuineitor

1 comentario:

Laura dijo...

Me encanta como lo has contado,sencillamente. Un beso.Laura.