sábado, 28 de julio de 2007

Jorge Drexler-Eco

Con los años confirmo que no siempre se está preparado para leer un libro, escuchar un disco o descubrir un artista. Cada uno de ellos tiene su momento y a veces... nunca llega. Tardé años en prestarle atención a Madame Bovary, más aún en leer El Principito (que siendo niña me parecía un tostón y ahora me encanta), y varios años en la facultad de periodismo en escuchar a Jorge Drexler.
Recuerdo que fue mi amigo Angel Carmona, periodista, músico, y desde hace años colaborador en la revista Rolling Stone, quien me habló por primera vez de Drexler. Por aquel entonces publicaba "Frontera", y no me gustó nada. Supongo que estaba en otro momento musical, algo que nunca entendió Carmona, ya que para él era el artista más delicioso que había llegado a sus oídos en aquel momento. Era 1999.
Dos años después llegaba "Sea" y alguién creyó que podía gustarme y acertó. Me gustó y me ayudo a sobrellevar una época oscura emocionalmente. Era un disco lleno de luz y era lo que necesitaba.
En 2003 aterrizó "Eco" y Drexler pasó a ocupar un lugar importante en el altar de mis artistas de cabecera. En definitiva con "Sea" el uruguayo me enamoró y con "Eco" se confirmó este amor tardío.
Entre disco y disco tuve además la oportunidad de conocerle, charlar con él, entrevistarle y comprobé de cerca el talento de este médico metido a músico que había llegado a España de la mano de un admirador: Joaquín Sabina. Le conocí antes del Oscar y le volví a ver un año después del galardón. Ví el mismo hombre ilusionado y enamorado de la música, capaz de mezclar en una sola canción de tres minutos el folclore de su tierra, con los loops más modernos y estilizados del sonido siglo XXI. Y es eso precisamente lo que escucharemos en ECO.
ECO nació a medio camino entre San Lorenzo de El Escorial (Madrid), Montevideo y EEUU. Once canciones (en una primera edición), de aparente sencillez, que fueron reeditadas una y otra vez, hasta que la discográfica exprimió todo el jugo que pudo a un álbum en el que finalmente incluyó el tema oscarizado "Al otro lado del río" de la película del brasileño Walter Salles: "Diarios de una motocicleta". Reediciones, por cierto, que perjudicaron a los que impacientes habíamos comprado el disco recién salido del horno, todo hay que decirlo.
Fue un disco casero, trabajado desde su hogar, rodeado de guitarras y con su ordenador. El mismo que le mantiene siempre en contacto inmediato con su equipo de trabajo en Montevideo, su ciudad. Sobre su forma de trabajo ésto era lo que decía (en la entrevista que le realicé al publicar este disco): "Cuando escribo canciones las mando a mi equipo de producción en Uruguay en Mp3 y ellos me devuelven las primeras aproximaciones también a través de la red. Internet es una herramienta maravillosa, con el único inconveniente de que genera adicción. Me gusta tanto lo que hago que a veces no distingo entre trabajo y ocio. La guitarra es mi trabajo, es una herramienta de exploración personal, pero también es un juego".
Drexler es un inmigrante privilegiado, al menos así se siente por poder ir y venir a su tierra sin problema de papeles. Se trata de no perder sus raíces y también se convierte en el sano ejercicio, junto con la lectura de la prensa diaria, de tener los pies en el suelo.
Cada una de sus canciones son reflejo del momento vital del compositor. Así "Eco" llegó con el 11-S, la posterior invasión a Irak, la crisis del cono sur, de donde es él,... temas suficientemente graves para inspirar conciliadoras canciones como "La milonga del moro-judío". Por eso y porque una noche de copas en Madrid su amigo Sabina le regaló unos versos (escritos en un posavasos) del desaparecido Chicho Sánchez-Ferlosio, que rezaban: "Yo soy un moro-judío que vive con los cristianos, no sé cuál es mi tierra, ni cuáles son mis hermanos (...)".



1. Eco
2. Deseo
3. Todo se transforma
4. Mi guitarra y vos
5. Transporte
6. Milonga del moro judío
7. Polvo de estrellas
8. Se va, se va, se fue
9. Don de fluir
10. Fusión
11. Salvapantallas

Su primer single fue "Todo se transforma", un reclamo de justicia cósmica, o lo que ahora se ha puesto tan de moda y muchos llaman karma. Especial atención para "Guitarra y vos", por la consecución de geniales versos recitados sin apenas respiro.
Les dejo con esta preciosa canción un rico aperitivo de lo que pueden escuchar.

1 comentario:

Maria dijo...

Yo lo descubrí hace algo menos, un día escuché "Todo se transforma" y supe que tenia que encontrar mas sobre ese tal Jorge Drexler. No tuve mas remedio que bajarme su discografia de internet, porque nadie habia oido hablar de él, y fue como una revelación, cuanto más lo escuchaba más me gustaba. Después del Oscar por fin se reconoció su arte y todo fue más fácil, más conciertos, por fin su disco estaba en las tiendas, etc. En mi defensa he de decir que poco a poco he ido comprando sus cds. Hoy estoy super contenta porque por segunda vez voy a poder disfrutar de su música en directo, en Febrero fui a Córdoba y hoy a Jerez!! En fin, encantada de saludarte.